La llegada del verano es siempre sinónimo de incendios forestales, aunque de un tiempo a esta parte ese riesgo ya no queda tan acotado. Montes descuidados por falta de prevención, menos entrenamiento de las brigadas, lluvias primaverales copiosas, calor en aumento según los modelos meteorológicos… El caldo de cultivo para un verano de incendios forestales está en la mesa. El coronavirus se ha colado por la puerta de atrás y la previsión de fuegos en los montes aumenta.

La Físcalía de Medio Ambiente y Urbanismo envió un escrito en julio de 2018, a más de 150 municipios de toda España. Reclamaba a cada uno de ellos información sobre sus planes locales de prevención de incendios forestales y les recordaba su “obligación de elaborarlos”. Para escoger estos municipios, la Fiscalía se basa en un informe que analiza la previsibilidad de incendios en los próximos años. Todos los municipios de la lista cumplen dos características: tienen terreno forestal y se encuentran en una zona de alto riesgo de incendio, una definición que depende de las comunidades autónomas.

Uno de cada tres municipios a los que escribió la Fiscalía contestó que sí tenían un plan de prevención, como es el caso de Alcoi (Alicante). 47 localidades dijeron que sus planes estaban en trámite y, el resto, o no devolvió el escrito, o contestaron diciendo que no tenían el plan. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación también trasladaba su preocupación al respecto en otro documento: que no haya plan puede “ser objeto de análisis desde el punto de vista causal en una investigación penal concreta”.

Incendios forestales en España

Galicia y la Comunidad Valenciana son las comunidades autónomas que tienen más municipios en el listado de la Fiscalía. Con independencia de las localidades bajo escrutinio judicial, en números generales, las dos comunidades autónomas todavía tienen más municipios en zona de alto riesgo sin planes de prevención de incendios que municipios que sí los tienen. Es decir, tienen más localidades que incumplen la ley que localidades que la cumplen.

“El Municipio que usted preside ha sufrido un importante número de incendios forestales, muchos de ellos intencionados, le intereso tenga a bien informar a esta Fiscalía sobre la elaboración de los susodichos planes por parte de su Consistorio”, expone el escrito de la Fiscalía. De Andalucía, el órgano judicial solo hizo llegar este documento a 16 localidades de la provincia de Almería. Níjar, uno de esos 16, sufrió 40 incendios forestales entre 2001 y 2015 en los que ardieron más de 1.630 hectáreas. Pero, ¿qué pasa con todos esos otros municipios señalados por la Fiscalía? Entre todos suman un total de más de 110.000 hectáreas quemadas en 14 años, algo así como si se quemara la isla de Ibiza dos veces.

Mientras muchos piensan en cómo ocupar las parcelas de la playa este verano, se pueden hacer algunas reflexiones durante estos días sobre la potencialidad de los incendios forestales de esta campaña:

  • El agua que ha caído esta primavera ha sido abundante. Esto implica mayor combustible, más vegetación en potencia para los incendios. Hoy es verde. Mañana, se secará.
  • Las temperaturas primaverales también han sido elevadas puntualmente. Más calor, menos humedad en el ambiente y vientos por las clásicas tormentas de verano. Todo más seco. Más facilidades de que arda el monte.
  • El confinamiento también ha sido para los incendiarios. Un riesgo añadido.
  • Luego está el personal destinado a la lucha contra incendios. Al menos los bomberos forestales en este invierno han estado muchos también confinados cuando las lluvias estaban presentes. Eso es tiempo perdido para la limpieza de los bosques. La prevención se ha visto afectada.
  • Las mismas brigadas y demás profesionales de la lucha contra el fuego no están igual de entrenados que en otras campañas.

La conocida regla 30-30-30 dice que temperaturas superiores a los 30ºC, una humedad relativa inferior al 30% y vientos superiores a 30km/h son los principales ingredientes de un tercio de los grandes incendios forestales.

Las principales causas de los incendios forestales son:

  • Prácticas agrícolas: 36%
  • Prácticas ganaderas: 20%
  • Trastornos mentales: 6%
  • Vehículos y herramientas: 4%
  • Venganzas y vandalismo: 4%
  • Cigarros y colillas: 3,5%
  • Control de la vegetación: 3,5%
  • Otras causas: 23%

Vivimos en un país que debido a sus características medioambientales, la llegada del período estival viene acompañada de numerosos incendios forestales que se suceden a lo largo de la mayor parte de nuestra geografía. Este fenómeno, con devastadoras consecuencias económicas, sociales y medioambientales, es, en numerosas ocasiones, producido por acciones humanas, a veces intencionadas, a veces por pura negligencia aunque en este punto hay diferentes grados de riesgo.

Es importante dejar constancia y agradecimiento del sacrificio, dedicación y vocación de servicio público de tantas mujeres y hombres dedicados a proteger y conservar aquello que sustenta a la sociedad, los bosques.