El extintor, elemento protagonista en primera intervención

Antes de conocer y detallar el uso del dextintor tenemos que responder a la pregunta

¿Qué es un extintor?

Un extintor es un aparato autónomo que permite proyectar y dirigir un agente extintor sobre un fuego con el fin de extinguirlo en su fase inicial. La proyección del agente extintor se consigue mediante la acción de una presión interna, que puede obtenerse por presurización interna permanente o por la liberación de un gas auxiliar.

Los extintores constituyen el medio más adecuado para desarrollar una acción rápida sobre un conato de incendio y su utilización eficaz puede evitar, en muchos casos, la propagación del fuego y en consecuencia la mayoría de los incendios. Como primer elemento de intervención frente a un incendio, requiere estar en buen estado, accesible y que el personal esté formado y familiarizado con el uso del extintor.

Previamente al manejo de cualquier extintor, hay que tener claro para qué tipo de situación está indicado. En general están ideados para pequeños fuegos, lo que se denominan “conatos”. El uso del extintor adecuado viene determinado por el tipo de fuego al que nos enfrentamos, son eficaces solo si la sustancia extintora es la apropiada. Esta información aparece en la etiqueta del propio extintor, indicando si su eficacia es para fuegos de clase A, clase B, clase C, etc. En la siguiente relación podemos ver los diferentes

Tipos de fuego

  • Tipo A: Sólidos

  • Tipo B: Líquidos

  • Tipo C: Gases

  • Tipo D: Metales y productos químicos

  • Tipo F: Aceites y grasas

Es importante que antes de nada nos aseguremos que el agente extintor es el adecuado para la naturaleza del incendio.

Los extintores vendrán caracterizados por una etiqueta identificativa propia para cada uno de ellos en la que se detallará:

  • Nombre y razón social del fabricante.

  • Temperatura máxima y mínima de servicio.

  • Productos contenidos y cantidades de los mismos.

  • Clase de fuego a que puede aplicarse y en caso de peligro a los que no puede aplicarse.

  • Instrucciones de empleo.

  • Fecha y contraseña correspondiente al registro de tipo.

  • Placas de timbre y retimbrado.

En la etiqueta de cada extintor viene especificado el modo de empleo y las precauciones a tomar. Entre las precauciones que debemos considerar no hay que olvidar que el agente extintor presenta cierta toxicidad, el riego de quemaduras y las reacciones químicas que pueden darse. El extintor es un envase a presión y por tanto debe ser manejado con cuidado. Queremos destacar los principales

Riesgos asociados en el uso del extintor:

1.- QUEMADURAS. Debidas a no mantener la debida distancia de seguridad a la hora de afrontar la extinción de un fuego. No valorar la gravedad de una situación. El fuego nos puede sorprender en un determinado momento, o puede haber calentado superficies, etc. que toquemos. Proyecciones producidas por la fuerza del chorro del extintor al no utilizarlo de una manera adecuada. Tocar la manguera y/o las partes no protegidas por donde circula el gas en el caso de los extintores de gas.

2.- PROYECCIONES Y SALPICADURAS. Debidas a descargar el extintor demasiado cerca del foco. La fuerza del chorro puede proyectar los materiales sobre los que incide.

3.- INTOXICACIÓN Y ASFIXIA. Debido a los gases resultantes de la combustión de materiales/sustancias. La disminución de aire respirable debido al desplazamiento producido por la aparición de otros gases resultantes de la combustión.

4.- INCENDIO Y EXPLOSIÓN. Debido a la utilización de un extintor inadecuado para un material combustible en concreto. El uso de extintores de agua en instalaciones eléctricas puede causar cortocircuitos y chispas que provoquen otros focos. En el caso de incendios de combustibles líquidos de menor densidad que el agua, puede provocar que éstos floten y se propaguen, es el caso del aceite. Algunos agentes extintores son conductores en determinadas circunstancias. Esta información viene recogida en el propio extintor. Por ejemplo, el uso de extintores de agua en instalaciones eléctricas, el agua puede conducir la electricidad.

uso de los extintores

Previamente al uso de cualquier extintor, hay que tener claro para qué tipo de situación está indicado. Si utilizamos un extintor, o como mucho dos, y no controlamos el fuego, tendremos que dejarlo al personal preparado para que lo extinga por otros medios. Los pasos que deberás seguir para el uso del extintor con los siguientes:

  • Calcula tus posibilidades. No se trata de ser un héroe. No arriesgues innecesariamente tu integridad personal.

  • Asegúrate de que utilizas el extintor adecuado y que conoces su manejo. Encontrarás la información que necesitas en la etiqueta del extintor.

  • Revisar que el manómetro se encuentre en la zona verde, indicando una presión adecuada.

  • Ojo al descolgarlos, pesan. Coloca el extintor en posición vertical y retira el seguro tirando suavemente de él. Mientras lo hagas, no ejerzas presión sobre la palanca de accionamiento. El precinto se romperá.

  • Asegúrese de que funciona. Realiza un pequeño disparo de prueba. Recuerda que la carga de un extintor dura pocos segundos. Acude acompañado al lugar del siniestro.

  • Actúa siempre contra el fuego con la salida a la espalda, de manera que, en el peor de los casos no puedas quedar atrapado por las llamas.

  • Aproxímate cuanto sea posible. Apunta hacia la base del fuego, no hacia las llamas. El disparo será más efectivo. Cubre la base del fuego con disparos cortos. Te permitirán tener una mejor visión de la evolución del fuego a medida que lo vas rociando.

  • Si no consigues controlar el fuego, cierra las puertas y ventanas de la habitación en la que hay fuego, ya que dificulta el acceso de oxígeno fresco a la zona y provoca que el fuego se debilite.

  • No dirijas el chorro del extintor hacia ninguna persona. No están indicados para apagar fuegos sobre las mismas. Para ello deberás utilizar una manta o hacerla rodar.

  • El gas de los extintores sale a muy bajas temperaturas (a –70 ºC) pudiendo provocar quemaduras. El polvo se puede pegar a las heridas, etc.

  • Ante un pequeño fuego también puede ser muy efectiva la sofocación mediante una manta ignigufa o una tapa, por ejemplo en el caso de una sartén que prenda fuego o una papelera.

  • Dado que normalmente no dispondremos de los equipos adecuados para protegernos de altos riesgos, cuando su presencia pueda afectarnos no deberemos actuar, como es en el caso de recintos inundados por el humo o con grandes llamas. Estos riesgos serán especialmente importantes por lo tanto en recintos cerrados, los cuales acumulan rápidamente humo y calor.

  • Además de estas pautas procuraremos siempre que sea posible actuar por parejas. En estas situaciones de estrés solemos tener “visión de túnel”, es decir, sólo atendemos a nuestro objetivo inmediato y no nos percibimos de posibles riesgos que nos rodean.

En tu entorno, vivienda o trabajo, encontrarás diversos medios de protección dirigidos al control y extinción de incendios, que conviene que conozcas. Fíjate de qué medios dispones, en los diferentes tipos de extintores, bocas de incendio equipadas, etc. y participa en las actividades formativas que se ofrezcan sobre Emergencias. Es por tu seguridad y por la de todos.

28 de Mayo de 2020

Uso del Extintor, artículo escrito por Angel de la Riva para Incendioshoy.com