El 15 de febrero de 1941, en Santander se desató una catástrofe que la cambiaría para siempre.

Un incendio, azotado por un intenso viento sur, devoró el centro de la ciudad, dejando con ello 10.000 damnificados y 120.000 metros cuadrados de ruinas y escombros, donde hasta ese momento se aglutinaba el 90 por ciento de la actividad comercial.

El incendio de Santander de 1941 fue un desastre natural ocurrido en la ciudad española de Santander durante la madrugada del 15 al 16 de febrero de 1941.​ Ocurrido décadas después de la explosión del vapor Cabo Machichaco, es considerado el incendio más demoledor en la historia de la ciudad. Un temporal de viento sur y clima seco fueron los culpables de que las llamas se propagaran a gran velocidad, puesto que se registraron picos de hasta 140 km/h. Las llamas solo pudieron ser controladas a través de cortafuegos hechos con dinamita. Tan solo derribando infraestructuras se pudo controlar el camino de las llamas. Un bombero madrileño que participaba en las tareas de extinción, fue el único fallecido.

Cómo en otros muchos incendios históricos, los orígenes del incendio de Santander no quedan detallados en la información de la época. El objeto desencadenante varía según la fuente. Unos aluden a una chimenea del número 20 de la calle Cádiz, otros a un cortocircuito. El gran incendio de la ciudad fue llamado ‘El Andaluz’, porque, según las crónicas de la época, un cortocircuito iniciado en la calle Cádiz era el causante del desastre. El accidente, sumado a unas rachas de viento inusualmente fuertes, hicieron que el 95% de los comercios que se encontraban en la zona, desaparecieran. El incendio, que alcanzó una superficie de 2 kilómetros cuadrados, afectó a más de 200 edificios.

Debido a la extrema pobreza de este periodo, no es de extrañar que se sucediesen todo tipo de accidentes debido a material anticuado o a que estuviera mantenido deficientemente, sin cumplir las condiciones de conservación. Muchos de estos accidentes provocaron enormes pérdidas materiales y humanas.

En plena posguerra tras una reciente Guerra Civil, los habitantes de Santander recibieron la solidaridad, no sólo de los cuerpos de emergencia de su ciudad y de otras muchas que acudieron a socorrerles, sino también de diferentes entidades y multitud de particulares. Las donaciones de ropa, alimentos y dinero metálico llegaron desde todos los puntos de una España empobrecida. Y también desde el extranjero.

El incendio de Santander en cifras. El incendio de Santander duró 2 días, aunque algunos rescoldos permanecieron encendidos durante 15 días.

– Se destruyeron 377 edificios, la mayoría bastante antiguos.

– Se perdieron 1783 viviendas.

– 37 calles resultaron afectadas.

– El aérea arrasada fue de 14 hectáreas.

– Aproximadamente 10 000 personas perdieron su hogar.

– 508 comercios se destruyeron.

– Se destruyeron 105 alojamientos.

– Hubo 1 víctima, el bombero madrileño Julián Sánchez.

– 115 personas resultaron heridas.

– La reconstrucción no se completó hasta 25 años después.

Ochenta años después, la ciudad conmemora este suceso con el objetivo de rendir homenaje a los damnificados y las personas e instituciones que les ayudaron. Así como de recuperar para el futuro la memoria viva del Incendio.