Lo importante, se destacó entonces y se sigue valorando ahora, es que no se produjeran víctimas y que los daños materiales se limitaran al terreno. Ninguna vivienda se afectó más allá de terrazas, persianas y toldos. Hoy se cumple un año del tremendo incendio, uno de los más importantes que recuerda la ciudad, que milagrosamente rodeó las urbanizaciones de Montesión y San Bernardo sin apenas afectarlas. Aún así, fueron horas muy duras para los vecinos, desalojados, que no sabían lo que se iban a encontrar al volver a sus hogares. Además, el impacto en el bosque mediterráneo que las rodeaba fue muy importante.

LEER MAS: Tribuna de Toledo