Lytton, un pueblo de aproximadamente 250 habitantes, situado a 260 kilómetros de Vancouver, llegó a alcanzar el pasado martes una temperatura récord de 49,6ºC tras varios días de máximos sin precedentes, hasta que el miércoles por la noche se declaró el incendio, que consumió el pueblo entero en cuestión de horas.

«De repente vimos la primera señal de humo y en 15 minutos el pueblo entero estaba en llamas», ha declarado el alcalde de la localidad, Jan Polderman, a la cadena canadiense CBC, sobre la rapidez con la que las llamas arrasaron la localidad entera merced, muy en parte, a los fuertes vientos de hasta 70 kilómetros por hora que propulsaban las llamas.

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